Literatura on line

Por: Bee Borjas

“Todos debemos obedecer a la gran ley de cambio.

Es la más poderosa ley de la Naturaleza” - Edmund Burke

Lo que alguna vez se denominó la tendencia del futuro ya se ha convertido en una rotunda realidad. El siglo XXI trajo consigo las típicas transformaciones producto de los nuevos hábitos culturales. Hoy más que nunca el tiempo es oro. Las múltiples actividades cotidianas obligan a las personas a buscar nuevas opciones que les permitan continuar disfrutando de los diferentes placeres personales.

Libros electrónicos, revistas digitales o ebooks son las novedosas opciones que se pueden utilizar para gozar del gusto por la literatura, la pintura o cualquier otra forma de expresión artística. La consecuencia más notable de esta modalidad es el singular estilo de lectura. La forma de leer de las nuevas generaciones ya no es lineal. Es fragmentada y dispersa.

Por ende, a los escritores se nos plantea el estupendo desafío de construir historias que logren atrapar al lector, manteniendo la calidad de los textos pero condicionados por una cifra que oscila -según las estadísticas realizadas- entre las 300 a 400 palabras.

Como dijo el escritor brasilero Carlos Castañeda “Intentar es mucho más simple y al mismo tiempo, infinitamente más complejo. Requiere imaginación, disciplina y propósito.”

Si bien la gozosa caricia a las hojas de los libros o el suspiro que despierta el perfume intrínseco de la palabra impresa son imposibles de reemplazar, tengo la certeza que el movimiento es salud y el avance de la tecnología nos invita a ir un paso más allá.

“La ciencia no es perfecta. Con frecuencia se utiliza mal, pero es la mejor herramienta que tenemos. Se corrige a si misma, está siempre evolucionando y se puede aplicar a todo. Con esta herramienta podemos conquistar lo imposible” aseguró Carl Sagan.

Pues entonces amigos creadores a sacudir las neuronas. Hay mucho trabajo por delante.