¿Qué está pasando?

¿Son hechos aislados, estrategias de las FARC para llamar la atención o es una “tendencia” como lo informa Gallup? Lo que si está claro es que el estado de ánimo de la opinión pública parecería responder a la racha de violencia que se ha vivido recientemente en el país.

Nariño, Caquetá, Meta y Antioquia han sido unos de los departamentos que más se han visto afectados por esta ola de atentados que ahora es el dolor de cabeza del gobierno. Y aunque ya en diversas ocasiones el Ministerio de Defensa se ha referido a estos actos como hechos aislados por parte de grupos mimetizados en la población civil no deja de ser preocupante que el pueblo colombiano esté sintiendo que regresa el poder de los grupos insurgentes y que la Seguridad Democrática se va desmoronando.

Algunos han llegado a decir que a Santos se le está saliendo de las manos el país, que Uribe debería regresar… apreciaciones apresuradas y sin fundamento. Lo que si es muy cierto es que las declaraciones del gobierno han parecido débiles y el panorama para el gobierno se ha tornado gris porque estos hechos demuestran que las FARC no están derrotadas y muestran un retroceso en las acciones del gobierno para cuidar el “huevito” de la seguridad democrática.

Y llama aún más la atención que el gobierno no esté preparado para estas acciones militares, que los profesionales de guerra y quienes solían neutralizar sagazmente a los grupos armados y siempre estaban en los medios de comunicación informando con lujo de detalles las operaciones exitosas, hoy estén ocultos.

¿Qué pasa? ¿Cuál es la pieza que falta para cuidar como se debe la seguridad de nuestro país? El pueblo no se tranquiliza con una simple estadística de disminución en el índice de homicidios, tampoco con declaraciones superficiales del “huevito” de la seguridad democrática está siendo bien cuidado… esto amerita una estrategia global que no descuide la seguridad homogénea que en algún momento llegó a vivirse en Colombia.