El árbol

Me contaron una vez que un anciano caminaba por un bosque en busca de leña para avivar la estufa, con el fin de entibiar  la pequeña cabaña donde gastaba sus  vacaciones.

Desde una de las ventanas se avistaba un cristalino rio donde Simón, el protagonista de nuestra historia, disfrutaba de la pesca, junto a sus amigos  también mayores, además de sus nietos en periodo de vacaciones.  Uno de ellos fue quien me contó que mientras caminaba con su abuelo cortando y juntando ramas secas, hasta que se enfrentaron a un árbol medianamente pequeño y seco. El abuelo tomó el hacha y en cinco golpes cortó el pequeño y seco árbol.

El verano siguiente, como ya era costumbre, se encontraron  nuevamente para disfrutar de la cabaña, el rio y la hermosa vegetación. La primera mañana de vacaciones, al salir de pesca, pasaron fortuitamente por el árbol seco y cortado seis meses atrás.

El asombro del chico lo hizo parar de repente mientras exclamaba repetidamente, ¡está vivo! El abuelo y el nieto se miraron con ojos de remordimiento, pues meses atras creyeron firmemente que el viejo árbol estaba muerto. Las palabras del abuelo fueron:  -Seguro que estaba seco, no parecía que corriera nada por sus ramas ya que se quebraban con facilidad.-

-Creo que el árbol nos dejo un mensaje y quiero que hoy lo registres en tu mente con el fin de nutrir tu personalidad-

Primero. No cortes un árbol en invierno, solo poda sus ramas secas.

No  tomes una decisión negativa en tiempos adversos, tampoco tomes las más importantes decisiones cuando tu buen ánimo te acompañe. Se paciente y no te arrebates con tal de resolver de manera impaciente. Espera, el invierno también pasa, así como la primavera y el verano otra vez llegarán.

La vida  muchas veces tiene fríos y hostiles inviernos, pero siempre en nosotros hay un nuevo día, una nueva esperanza, un nuevo proyecto y un nuevo brote para cuidar.

Me contaron que hoy ya no está el abuelo, ni los hijos del abuelo, pero que sus nietos cada vez que vacacionan en esa hermosa cabaña, hoy  reciclada y moderna  situada en el sur, visitan a un árbol, al que llaman  Simón.