Áreas para la vida

La declaración de Bahía Málaga como Parque Nacional Natural de Colombia es el triunfo de una sociedad que entiende que un medio ambiente limpio es vital para su existencia. Hoy está a salvo el hogar de más de mil cuatrocientas especies de plantas y animales; la cuna de las nuevas generaciones de ballenas jorobadas. Además, algunas comunidades indígenas y afrodescendientes, vecinas del nuevo parque, podrán seguir recibiendo ingresos por su trabajo como guías turísticos o guardabosques.

La declaratoria fue un proceso difícil. Los intereses económicos querían convertir a la bahía en un puerto de aguas profundas, dado que, en la costa pacífica del Continente Americano, es difícil encontrar un sitio como éste, con condiciones favorables para un desarrollo portuario de estas características. Y estaba la  amenaza de destruir uno de los sitios con mayor biodiversidad del Planeta Tierra. Es así como el Ministerio de  Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, teniendo en cuenta la trascendencia de la decisión, contrató al experto de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Cádiz, España, Juan Manuel Barragán, para determinar la sostenibilidad del proyecto. El estudio arrojó el resultado de que un puerto en Bahía Málaga irremediablemente alteraría la estructura, composición y función de la biodiversidad del lugar.

Uramba-Bahía Málaga es el Parque Nacional Natural número cincuenta y seis de Colombia. Estas áreas protegidas representan una invaluable reserva de vida, no sólo para Colombia, sino para la humanidad. Es por esto, que el Estado Colombiano no debe ahorrar esfuerzos en cuidarlas; más aun, teniendo en cuenta que en unos casos,  por su gran extensión geográfica y difícil acceso, han sido, y están siendo, presa de grupos armados al margen de la ley, de productores de cultivos ilícitos y de comerciantes de recursos naturales, y en otros casos, a la vista de todos los colombianos, parques como el Vía Parque Isla de Salamanca, están siendo invadidos por personas que se aprovechan de la falta de autoridad gubernamental.

Un paso positivo que dio el gobierno colombiano el pasado primero de julio, respecto al cuidado de las áreas protegidas, fue la sanción del Decreto 2373 de 2010, que reglamenta el Decreto Ley 2811 de 1974, la Ley 99 de 1993, la Ley 165 de 1994 y el Decreto Ley 216 de 2003, en relación al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP), las categorías de manejo que lo conforman y los procedimientos relacionados con éste. Este decreto le da claridad a la coordinación del SINAP,  lo cual es fundamental para lograr una protección más efectiva. Aunque es importante resaltar que deja una grave ambigüedad referente a la prohibición de las conductas que puedan alterar el ambiente natural de los Parques Nacionales Naturales.

Si bien el artículo 11 del  Decreto 2373 de 2010, ratifica la reglamentación de las categorías que forman parte del Sistema de Parques Nacionales Naturales definida en el Decreto 622 de 1977, y que prohíbe todo tipo de actividades que los afecten negativamente, incluidas las agropecuarias, mineras e industriales, estas mismas actividades son permitidas, sin distingo de categorías del SINAP, dentro del uso sostenible que se le puede dar a las áreas protegidas en la nueva zonificación que determina el capítulo IV del decreto en mención. Es así como, y pese a que el parágrafo 1 del capítulo IV aclara que: “Los usos y actividades permitidas en las distintas áreas protegidas que integran el SINAP, se podrán realizar siempre y cuando no alteren la estructura, composición y función de la biodiversidad característicos de cada categoría y contradigan sus objetivos de conservación”, los Parques Nacionales Naturales están expuestos a que una amañada interpretación del uso de sus suelos, por parte de gobiernos o autoridades que no tengan conciencia de la importancia de proteger el medio ambiente, termine maltratando sus condiciones naturales.

Se hace imperativo un nuevo decreto donde esté claro que las únicas actividades que se deben permitir dentro del Sistema de Parques Nacionales Naturales son las relacionadas al ecoturismo, la investigación y el cuidado del medio ambiente. Y así se evitará que en el futuro se pueda considerar sostenible un proyecto como, por ejemplo, el puerto de aguas profundas en Uramba-Bahía Málaga.