Los medios, ¿para dónde vamos?

Un estudio realizado por la Universidad de la Sabana, la Universidad EAFIT, financiada por la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) y la Asociación colombiana de Universidades, concluyó que la información que emiten los noticieros nacionales es determinada por fuentes gubernamentales.

Los resultados de esta investigación son realmente graves. Este estudio pone sobre la mesa la preparación de cada estudiante de periodismo en el país. ¿Dónde está el rol de las universidades? Aún más grave, ¿dónde queda el criterio periodístico de las empresas mediáticas?

Según Juan Carlos Gómez Giraldo, director del Observatorio de medios de la Universidad de La Sabana, en la presentación oficial de los resultados en EAFIT se encontró que “el 34 por ciento de la información emitida por los noticieros locales, regionales y nacionales del país es determinada por las fuentes, y no por los mismos noticieros. Es decir que son ellas las que deciden qué es noticia en Colombia.”

Esta investigación hizo un seguimiento minucioso a 154 emisiones de 15 noticieros de canales locales, regionales y nacionales observando su estructura, cobertura y contenido.

Los resultados de esta publicación dieron a conocer que la noticia, utilizada en un 93% por cada noticiero, dejaba en un segundo plano “géneros periodísticos mayores” como crónicas y reportajes, según afirmó Gómez Giraldo: “estos informativos se basan usualmente en una sola fuente (el 72 por ciento), por lo que no hay confrontación de versiones ni de puntos de vista. No se está presentando a los televidentes las dos caras de la moneda”.

También se refirió a que el 23 por ciento de las notas periodísticas tienen como fuentes a entidades gubernamentales. En opinión de Gómez, se abre el interrogante: “¿al servicio de quién están los noticieros?”

Siempre he pensado que un periodista debe distinguirse por su dinamismo, su autonomía de pensamiento y su rectitud. De esta forma, el periodista motiva a sus demás colegas para que realicen un trabajo impecable. Sin embargo, esta investigación demuestra que el profesional de la información en los medios televisivos no es el mejor. Me da tristeza, como periodista independiente que soy, observar que en las industrias informativas aceptan y aplican la “rosca” y el “coqueteo” en lugar de apropiarse de su labor y su responsabilidad con la ociedad.

¿Y la empresa privada en qué apoya? En algunos momentos, he llegado a deducir que la responsabilidad social del sector privado en apoyar a los medios masivos de comunicación, ocupa un tercer o cuarto plano. ¡Qué pesar! Si supieran que con un poco más de apoyo económico los medios nacionales podrían ser más independientes y contar los hechos desde más perspectivas.

Estos resultados definitivamente son un jalón de orejas a los medios masivos de comunicación, a las escuelas de periodismos y a los periodistas. Es nuestro deber mejorar y ser más creativos al momento de informar y formar a la audiencia.

Papá Estado no debe suplirnos de tanta información porque es él el principal actor al cual se le debe confrontar. Es en ese momento donde la creatividad del periodista y su vocación como tal se evidencian. No más pereza, no más info-tainment. Las personas exigen de nosotros la verdad.