Editorial

“Solo quiero que sepa que lo amamos y lo seguiremos amando, ya que la muerte es solo el final del principio, que luego se convierte, en el principio de un nuevo camino en  un nuevo  mundo.” – Esmeralda Moreno Pérez

Benjamín Alemán “El niño cantor de Mompox” tiene apenas 12 años y su voz ya hace eco dentro del círculo nacional de poetas de Colombia. Benjamín no ha terminado el colegio, su vida gira en torno a sus versos juveniles. Benjamín no solo es uno de los mejores declamadores jóvenes que tiene Colombia sino también una fuerte de esperanza para la poesía nacional.

Benjamín destella la sensibilidad natural de los artistas. Benjamín irradia amistad, esperanza, fe y ante todo inocencia. Sus letras, al igual que sus palabras, reflejan no solo el arte de sus padres sino también la originalidad placentera de su talentosa juventud.

Así como él, son muchos los niños y jóvenes destacables de la poesía nacional. José David Herrera Díaz  nació hace 15 años en Sahagún, Córdoba; la naturalidad de su declamación hace que uno pierda el impacto del poeta y se sumerja en las luchas del Caporal y el Espanto.

Ana Marcela Villarreal entona un canto enternecedor a su recién fallecido abuelo, invitando al lector a asumir el llanto de la muerte y el cariño paternal del abuelo. Ana tiene 13 años y nació en Bogotá.

Benjamín, José David, Ana Marcela Villarreal, Paola Sanes, Esmeralda Moreno, José Guerrero Hoyos, Federico “como García Lorca” y Daudeth Salgado Brum son solo unos pocos de los jóvenes talentos que vienen abriéndose paso en el mundo de la poesía contemporánea.

La necesidad de invertir en el arte no es una apuesta por el presente, sino también una inversión en el futuro. Los jóvenes poetas de hoy necesitan de nuestro apoyo para mantener vivo su canto. Todos estos chinos no son más que el reflejo de todo lo que fuimos sino también la nostalgia de lo que anhelamos volviéramos a ser. Son solos unos niños, pero con mucho talento.

Es por esto que los festivales culturales no pueden perder importancia dentro de nuestra sociedad. Por ellos y para ellos es todo nuestro esfuerzo, el deseo de mantener vivo no solo su canto; también el nuestro. Por ellos y para ellos Arte Libertino y la mano amiga de los que incentivados por la necesidad construimos este espacio. Por ellos se mantiene este canto, por ellos nuestra fuerza para que nunca se callen.

“El mar se envolverá en el sol cuando un corazón como el tuyo deje de palpitar.” Fue el canto del poeta cuando otro poeta partió.