Agua del más allá

Por: Albertito Rangel

AR – “El agua del más allá” dice: Amor, que bueno que estás en línea, intenté llamarte pero se han dañado las líneas telefónicas, del celular no salen llamadas, eso es que debe haber una congestión tremenda en este momento, lo único que nos queda vivo es la conexión a internet y no creo que dure mucho.

AR – “El agua del más allá” dice: No sé qué pasa, me asomo a la ventana y lo único que veo es agua, cada vez la veo más cerca y bien sabes que son 23 pisos los que me separan del suelo. La gente pasa, unos nadan, otros flotan. También lo hacen los perros y los gatos.

AR – “El agua del más allá” dice: El cielo está cada vez más oscuro, faltan 10 minutos para las dos de la tarde y parece ya la media noche. Siento miedo, mucho miedo Amor, el edificio se mueve de aquí para allá, la gente sube corriendo por las escaleras tratando de escapar de la inundación, yo estoy a sólo un piso de la terraza del edificio y lo único que escucho son gritos de terror y mucho pánico.

AR – “El agua del más allá” dice: ¿Por qué no dices nada?

AR – “El agua del más allá” dice: Amor, ¿dónde estás?

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Amor, estaba tratando de comunicarme con mis papás, no ha dejado de llover, esto parece un diluvio, los campos están inundados, la gente se está movilizando en balsas hechizas, los carros ya no pueden funcionar y hay mucho pánico. Yo también tengo mucho miedo, aunque la cosa aquí no es tan grave como allá, pienso que estamos próximos a que nos suceda todo aquello que tú estás viviendo. Quisiera estar a tu lado en este momento, no quiero que nada malo te pase.

AR – “El agua del más allá” dice: ¿Qué karma estaremos pagando? No entiendo nada. No quiero ser pesimista, pero creo que de ésta no salimos. Hay muchos muertos, yo creo que somos pocos los que aún estamos bien y es sólo por la altura de los edificios. Si fuese de otra manera, hace rato nos estaría arrastrando la corriente de estas aguas que nadie sabe de dónde han salido.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: No me digas esas cosas, me muero si no estás. Amor, no me dejes sola, por favor. No me hagas llorar, parece como si magnificaras las cosas para asustarme porque sabes que aquí no ha dejado de llover desde hace poco más de un mes, aunque sea en forma esporádica todos los días llegan con su lluvia.

AR – “El agua del más allá” dice: Tengo miedo por mis papas y sabes que nunca jugaría con algo así. Sigo intentando comunicación con la oficina de mi papá pero nada funciona. Mi mamá tampoco aparece y tengo miedo de que ellos puedan ser algunos de los que pasan arrastrados por el agua. ¿Qué hago?

AR – “El agua del más allá” dice: Acabo de subir a la terraza y todos los vecinos se encuentran allá, subieron con portátiles incluidos y andan en las mismas que yo, pidiendo ayuda por internet pero no somos la única ciudad en estas condiciones y ya no hay transporte terrestre por ningún lado. La única solución es que deje de llover. Aun así, sé que tardaríamos semanas enteras en contar los muertos, aunque no tantas como en encontrarlos.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: No digas esas cosas, por favor. Hace poco se fue la señal de televisión y la radio anunció que suspenden las transmisiones debido a las intensas lluvias.

AR – “El agua del más allá” dice: Amor, se escuchan gritos de niños pidiendo auxilio, parece imposible que sus palabras lleguen hasta mi ventana. Los muertos cada vez pasan más cerca y el agua se los lleva a una velocidad increíble. Mira el anuncio que colocaron en la web de El Globo: “Las transmisiones online han quedado suspendidas por  las torrenciales lluvias. El diluvio ha llegado ya a las ciudades aledañas y no han cesado las inundaciones en todo el territorio nacional. Nunca antes nuestro país había estado en una situación similar. Si este no es el fin del mundo, dudamos mucho que logremos recuperarnos.”

AR – “El agua del más allá” dice: Te amo mucho, no lo olvides nunca. Voy a subir a la terraza a ver si lograron conseguir algún tipo de ayuda. Mis papás aun no se comunican, tengo pánico, no puedo dejar de llorar, el agua cada vez está más cerca. Te amo Melissa, eres lo mejor del mundo. Ya regreso.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Tu eres mi mundo entero, te amo. Regresa rápido, no me dejes con esta angustia.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Mis papas acaban de llegar, me dicen que la gente está saliendo de la ciudad, ellos dicen que aquí en la finca estamos seguros, pero yo la verdad siento miedo con tanta montaña cerca.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Mi mamá no para de llorar, tiene el Rosario en una mano y la biblia en la otra. Mi papá se conectó también aquí en el estudio para leer las noticias, me dice que todo va a estar bien. Le mostré todo lo que me has escrito y ya está buscando ayuda con sus amigos por internet.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: ¿Amor?

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Amor, está lloviendo mucho, el cielo esta negro, a lo lejos se ven las luces de las otras fincas y no son ni las 5 de la tarde, ¿Qué es esto?

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: ¿Amor? Escribe algo por favor, dime que estás bien, que ya dejó de llover. Dime algo por favor, no me dejes en esta angustia.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Amor, regresa por favor, está lloviendo muy fuerte, mucho más fuerte que los días anteriores, el cielo ya no se ve, la noche se ha tomado el día y no se ven carros por ningún lado. Mi papá dice que no podremos salir de aquí. Mi mamá sigue llorando, estamos los tres aquí en el estudio rezando. Por favor dime algo, estamos rezando por ti, también por nosotros.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: ¿Amor? ¡Dime algo, por favor!

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Amor dime que estás aquí. Se fue la luz casi por media hora, no he parado de llorar, gracias a Dios el internet no ha dejado de funcionar. Necesito saber que estás bien, aparece.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Dios mío, ¿qué nos estás haciendo? Amor, dime por favor que estás bien. Las luces de las fincas lejanas ya no se ven. Cada vez son menos. Tengo miedo, los truenos no nos dejan escuchar nada. Esto parece una película de terror.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Amor, se están cayendo las montañas. Mi papá dice que la avalancha de barro viene hacia nosotros y que por eso las luces se han ido apagando. Tengo mucho miedo. Amor, si regresas y no estoy es porque algo muy malo nos pasó. No podemos salir de la casa y lo que dice mi papá puede que sea verdad.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Te amo, te amo, te amo. Eres lo mejor que me pasó en la vida. No creo que el internet funcione por mucho más tiempo, por favor dime algo.

Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” dice: Amor …….

“AR – “El agua del más allá” y Melissa – “(…) Y llovió por 40 días” han abandonado la sala de chat”