Sentimientos Radicales


(Cuando no se tiene más para decir)

“Emplear todo nuestro deseo, todo nuestro esfuerzo, toda nuestra inteligencia, para implantar, o contribuir a implantar, una ficción social en vez de otra, es un absurdo, cuando no resulte incluso un crimen, porque es provocar una perturbación social con el fin expreso de dejar todo igual. Si encontramos injustas las ficciones sociales, porque aplastan y oprimen lo que es natural en el hombre, ¿para qué emplear nuestro esfuerzo en sustituirla por otras ficciones, si lo podemos emplear para destruirlas todas”

Así lo escribió Pessoa en El Banquero Anarquista y hoy yo me regreso a sus letras con el fin expreso de mostrar mi aburrimiento ante todos aquellos que pretenden hacernos cambiar de parecer, sólo porque no pensamos como se les da la gana. Los ateos son tan aburridos como las viejas de falda larga y calzones hasta la rodilla, que se pasan la vida regalando revistas y hablando de Dios.

Esta gente me produce no únicamente pereza sino también fastidio. Son el tipo de personas a las que si les preguntas de fútbol, empiezan por Maradona para terminar hablando de Dios y del fastidio que les producen sus creyentes; y en las charlas musicales pueden sorprenderte con la biografía completa de José Feliciano o Andrea Boccelli, para terminar hablando sobre la fe ciega y los cimientos falsos de la iglesia que entorpecen al pueblo. Una mierda desde cualquier punto de vista.

Son tan creyentes como cualquier cristiano pero tan fastidiosos como cualquier testigo. Van por el mundo capoteando su lenguaje intelectual, creyendo que su palabra es tan sagrada como la de cualquier Dios y que su pensamiento es digno de imitar como el de cualquier santo. ¡Y no saben lo que fastidian!

Si les pides que hablen de amor se enfocan en el amor divino como causa estúpida para construir iglesias. Si les pides que hablen de sexo van como corderos ciegos a lo que estipulan las iglesias y de allí sacan a relucir cualquier tontería para desmeritar al creyente. ¡Fanáticos!

Y yo me pregunto: ¿Tendrán algo más para decir? ¿Otra base para sus argumentos? ¿Podrán caminar sin pensar en Dios y en lo mucho que lo odian? ¿Mascar chicle y aplaudir?

- Jaimito, háblame de los Elefantes.

- Los Elefantes son unos animales grandes, de cuatro patas, dos orejas grandes y una cola que se parece a una lombriz, porque la lombriz …