Había una vez un amor

Había una vez, en un tiempo pasado, dos jóvenes llenos de sueños y  proyectos. En esos tiempos estaban  montados en el clamor de la alegría y la juventud. Se les notaba a simple vista las notas de felicidad que coronaban sus  cortos años.

Cada uno, y por sus lados, vivieron situaciones diferentes. Tuvieron  momentos turbulentos y vibrantes. Otros eufóricos y también angustiantes, pero el tiempo pasó, ellos crecieron y maduraron.

De pronto algo extraño e inusual los sorprendió y dos pícaros teléfonos ligados los conectaron, desafiando al destino tal vez, ¿o quizá no?

Se encontraron, se miraron y se enamoraron. Nunca más se pudieron separar. Por la fuerza de ese amor brotaron los hermosos retoños que conformaron en armonía ese dulce sentimiento.

Ellos estaban enamorados, se cuidaron, se pelearon, se aliaron en todas las situaciones apoyándose el uno con el otro, aún en los momentos más difíciles.  En tiempos de preocupación ese amor se potenciaba con unión y armonía. Sin duda estaban enamorados, enamorados, enamorados. Digo enamorados porque ellos, cuando eran sinceros, les tomaba por sorpresa unas cosquillitas en el estómago, sentían una caricia en el alma, y lágrimas de emoción turbaban sus ojos enamorados. Y ellos se lo confesaban.

Un día, no supieron saber cuál, algo pasó como un rayo y los aturdió, los confundió, les quitó su estructura, los tumbó y los separó. No encontraban explicación.  ¿A dónde fue todo ese amor? ¿Por qué no sobrevivió? ¿Qué pasó?

No faltó el que dijo que la magia se terminó. Otros comentaban que de brujerías se trataba, otros comentaban que la envidia era la peor enemiga, otros alegaron que el amor no es eterno.

Este cuento u opinión, como lo quieran catalogar, puede ser real o no. Puede haberle pasado a alguien cercano o no. Puede ser parecido a alguna historia real o no. Puede ser creíble o no. Pero se puede tomar como un relato de vida de dos enamorados, con magia e ilusiones que tan sólo ellos saben lo que sintieron en ese recorrido importante en sus vidas.

El estado de enamoramiento, ¿es acaso un estado únicamente temporal? ¿O es un estado al que no  hay que descuidar porque se puede apagar o secar? Es complejo definirlo y polemizar ya que cada persona lo vive y siente de manera diferente.

En el mes de los enamorados  y concluyendo, digo que se puede estar enamorado de la vida, se puede estar enamorado del amor o ser un eterno enamorado. Se puede estar enamorado varias veces en la vida, pero no sé si es con la misma intensidad.