Renoir Rodríguez

“La trompeta llegó a mi porque pertenecía a mi destino mucho antes de que yo naciera”

Es a través de la trompeta que Renoir Rodríguez se expresa. Es a través de su instrumento que nosotros, su público, nos sentimos identificados, aún cuando nos habla en un idioma que sólo su creador conoce.  Encontrarse a Rendir por casualidad en un evento local, interpretando su melodía clara fue una llamada obvia a hacerlo formar parte de esta página.

Renoir lleva la sangre cubana a flor de piel. No es únicamente  bajo el blues de Nueva Orleans, sino también con el ritmo caribeño y el folclor cubano que este trompetista resalta lo mejor de nuestra cultura, porque a nuestro pueblo le falta eso: una afirmación de nuestra identidad.

Renoir nació y creció en Santiago de Cuba. Siendo apenas un joven ingresó al Instituto Superior de Arte de la Habana donde estudió Trompeta como instrumento principal, estudios que complementó con su participación en la mejor orquesta tropical de la isla: ‘Carlos Manuel y su Clan’. Fue justamente con la orquesta de Carlos Manuel que Renoir tuvo la oportunidad de viajar a los Estados Unidos, país al que llegó hace 7 años y donde recientemente prepara su primer trabajo musical titulado Innocence.

Con Innocence, Renoir quiere reconstruir su pasado, su historia junto a la trompeta, su vida musical. Es una invitación al recuerdo del aquel niño de apenas nueve años  a quien le entregaron una trompeta por descarte en la banda del colegio y sin saberlo le entregaron también una razón para vivir. El mismo niño que entregó sus mejores días y sus mejores años a la construcción del hombre, del músico, del compositor que hoy por hoy nos entrega lo mejor de su presente para el delirio de todo su público.

Y su presente se ve reflejado en cada una de sus composiciones, una mezcla de Smooth Jazz con el sabor y la esencia cubana. Un enfoque europeo para una música muy tropical, una mezcla explosiva y energética que transmite en cada una de sus piezas. Con temas como Africa Love, Nicole y Venezia per te, que compuso en la plaza de San Marco, Renoir pretender conquistar el mercado internacional del Jazz y en general de la buena música. Renoir es perfeccionista, es de esas personas que le pone el máximo de atención a cada pequeño detalle, con la única intención de sobresalir en su ambiente musical.

La música de Renoir es instrumental, son las letras que nacen de su trompeta las que transmiten el mensaje, sílabas únicas y precisas para cada espectador, que puede interpretarlas a su manera. Renoir Rodríguez lleva la música dentro de sí, tiene alma de instrumentista y mente de compositor. Con su música ha deleitado públicos exigentes alrededor del mundo, como el del Lincoln Center de Nueva Cork. Ahora con Innocence, este cubano pretende dejarnos un legado musical y cultural que nació de la casualidad a la edad de nueve años y que en el presente se expande bajo el tono único y espectacular de su trompeta.