Lo que nos dejan las personas

El misterioso mundo de las relaciones entre las personas, hace que durante toda nuestra vida nos interrelacionemos y crucemos con diversos seres; que con certeza, algunas son muy importantes para nosotros y otras no tanto.

Existen personas que cuando se retiran de nuestras vidas sentimos un  fascinado alivio y nos preguntamos porque tuvieron que aparecer y tocar nuestras vidas, también  están aquellas que nos iluminan por un tiempo,  alimentan, enseñan y de pronto, como una estrella fugaz, desaparecen y suspiramos nostálgicos preguntándonos por que dejaron ese vacío tan doloroso en nuestros corazones.

Padres parten para siempre y en algunos casos nos reprochamos por no haberles demostrado cuanto los amamos y otros,  sentimos los pulmones repletos del aire puro del alivio por haber sido lo que fuimos.

Hijos se alejan de los padres, con el  coraje y el temple que da la juventud,  en busca de nuevas experiencias con acertada madurez y crecimiento. Algunas parejas se separan, mientras otras se unen con la esperanza que sea para siempre.

Existen  también, las que están juntas, pero más distantes que si estuvieran separadas. Amigos cambian de hogares, ciudades o países. Amigos llegan a nuestros hogares, ciudades o países. En un equilibrio casi perfecto. Sabiendo que si elegimos bien y  lo decidimos, no estaremos solos.

Personas crecen en tiempos diferentes, y otras pasan tan rápido como el viento. Y nos ponemos a investigar en el pasado memorioso y miramos eficientemente el presente y creemos encarar a paso firme y parejo el futuro.

Y solo creo en el plan del Universo con todo lo que el contenga y respetando  mas allá a todas las creencias. Es el encargado de poner y quitar las personas de nuestra vida y cada una de ellas dejará huellas en nosotros. Hoy somos mas por todas ellas y seguramente seríamos menos si no hubiesen tocado nuestras vidas.

Todas y cada una  a su manera nos enseñan a valorarnos, defendernos, amar, y dejarnos querer, otras a permitirnos, a andar por la vida con sueños, a aprender a cuidarnos.  Habrá  otras que nos enseñarán a levantarnos airosos después de las caídas, y otras se dejarán  derrumbar  y aprenderemos a darles fuerzas.

Cada una de ellas nos deja algo en el camino. Algunas nos marcan con un impulso de energía para este nuestro futuro que aunque lo tengamos minuciosamente planeado, no deja de ser incierto y sorpresivo, en el perpetuo vaivén de esta, nuestra  milagrosa vida.